Hasta las derrotas son victorias
Por lo general, los exs son blancos de nuestras más crueles maldiciones, odios e indiferencias. Yo casi no hablo con los míos, pero cuando pienso en ellos, me provoca abrazarlos a todos.
Tengo amigas (mejor dicho, ex amigas) que siguen culpando de todos sus problemas y de su baja autoestima (razón de todos sus problemas, precisamente) a un ex que terminó con ellas en el siglo pasado. Consideran que el que las hayan dejado (por otras, por lo general) automáticamente las convierte en mujeres sin ningún valor, como si un paparulo equis tuviera el poder de definir quién es una.
Yo, por mi parte, no les tengo resentimiento, sino que les estoy eternamente agradecida. Creo que haberme enamorado de los chicos inadecuados a una temprana edad es como cuando te da la varicela de niña: te evitas sufrimientos más graves después.
A manera de ‘remember’ (sin el sexo de por medio), armaré una pequeña tipología cronológica para que vean en manos de qué clase de chicos nunca volverá a caer este corazoncito (y espero que el de ninguna mujer que lea este blog).
- El hombre que nunca se quiso. Fue mi primer novio y mi primer beso. A él le debo el descubrimiento de un vasto arsenal de actividades amatorias preparatorias, que incluyen el bondage y el uso de alimentos varios. También fue la primera vez (y la segunda y la tercera) que le saqué la vuelta a alguien. La primera vez se lo dije y me perdonó después de un mes de flagelación emocional recíproca. Las demás no se las conté, para evitar problemas.
- Qué aprendí: Que no se puede estar con un chico que te quiere más de lo que se quiere a sí mismo (o que cree hacerlo) porque al final terminas haciéndole daño.
- Cómo terminó: Después de la tercera sacada de vuelta, decidí terminar con él y me despedí con un cruel beso en la boca. Años después me enteré que hizo una ceremonia en un parque para enterrar todas las cosas que yo le había regalado y exorcizarme de su vida. Me pasé los dos años siguientes mirando a los dos lados de la calle al salir de mi casa.
- El celoso abusivo. Mi segundo novio no era ni gracioso, ni guapo, ni inteligente, ni amable, ni nada. Tenía 17 años y con él tuve sexo por primera vez, así que me dio un síndrome común entre las chicas de colegio de monjas: pensar que él era (o tenía que lograr que fuera) el hombre de mi vida. Durante dos años, no le presté atención a ‘insignificantes’ detalles como que no me dejara hablar con hombres (nótese el “no me dejara”), que parametrara mis tiempos y mis horarios para saber dónde estaba en todo momento, que lo hubieran botado de la universidad por una trica, que le mintiera a sus padres para utilizar la plata de la boleta de la universidad para comprar yerba y fumara todo el día, que yo nunca sintiera nada cuando teníamos sexo y otras bestialidades similares.
- Lo que aprendí: que si a un chico le metes una cachetada y te la devuelve al siguiente día más fuerte no es la voz seguir con él ni sentirse culpable ni pensar que lo puedes cambiar.
- Cómo terminó: Gracias al señor, se fue a Alemania para ser au pair (niñero) y terminó conmigo por msn antes de que yo dejara mis estudios de periodismo en la Católica para irme con él.
- El demasiado dispuesto a comprometerse. Mi tercer novio fue el único chico que pudo atravesar la agresiva coraza que me puse luego de terminar con el anterior. Para más detalles de mi estado de shock post traumático diré que me corté el pelo casi a coco y dejé de hablar con la gente. Estuvimos juntos tres años hasta que empecé a dejar de dormir porque sentía que iba a cerrar los ojos, los iba a abrir cuando tuviera 40 años y yo iba a estar en el mismo lugar, con él al lado. En la misma posición. Y la idea no me agradaba.
- Qué aprendí: que a veces lo que uno cree que desea (un chico bueno que nos quiera) no es lo que uno necesita.
- Cómo terminó: Años después llegó a trabajar a mi oficina el chico más perturbador que había conocido. Pasé varios meses deseándolo de lejos, así que, con la lección del primer novio, decidí terminar y quedarme con las manos y la conciencia limpia.
- El pendejo encantador. Finalmente, el chico por el que no estaba tranquila en el trabajo dejó de ser un gusto platónico y una noche terminamos durmiendo juntos. Yo pensé que el tema iba a terminar ahí, pero no, empezamos a salir y, sorprendentemente, en un momento decidimos ser novios. A mí él me gustaba demasiado. Tanto que no tenía un segundo de paz. Desde el primer momento que me besó, sonrió de costado e hizo que me temblaran las piernas, supe que de esa relación no iba a salir caminando. No creo que haya tenido poderes de prestidigitadora sino que más bien ese fue uno de esos pronósticos autoconfirmados, pues empecé a hacer todo lo posible para que la relación terminara y yo saliera perdiendo. Lo llamaba todo el día, le repetía que sabía que la relación no iba a durar mucho, le reclamaba más atención.
- Qué aprendí: Que la propia inseguridad es nuestro propio enemigo y que no es la voz enamorarse de una manera irracional.
- Cómo terminó: un buen día lo enfrenté y le hice una pregunta sabiendo la respuesta. El me respondió, después de cinco meses de intensa relación, que no, no estaba enamorado de mí.
- El romántico depre. Después de una buena (realmente buena) temporada sola, conocí a mi último ex (por el momento). El enganche fue instantáneo, nos mudamos juntos al mes de conocernos y creo que ambos pensamos que duraría para siempre. Nueve meses después, cada uno dormía a su lado de la cama y se había perdido la naturalidad del comienzo. Empecé a sentirme mal porque lo sentía triste y perdí el control. Luego me di cuenta que él estaba triste porque así quería estar.
- Qué aprendí: que la convivencia no es nada sencilla y más bien enfría las relaciones (ya me explayaré sobre esto).
- Cómo terminó: Un día almorzamos y me dijo que el único momento de felicidad que tenía en la semana era cuando iba con sus amigos a jugar fútbol.
No han sido tantas batallas, pero en todas perdí alguna pierna o algún brazo, que de ahí volvieron a crecer. Por eso creo que los sigo queriendo a todos (bueno, quitando al número 2), por haberme demostrado que se necesita más que un chico para dejarme paraplégica emocionalmente.



27 comments
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Mayo 29, 2009 at 6:28 pm
miguel
Yo creo ser romántico depre.
me dijeron alguna vez que soy pendejo encantador.
me gusta lo que escribes.
Saludos.
Mayo 29, 2009 at 6:40 pm
Israel
Interesante caracterización de las relaciones, he escuchado varias historias que encajan muy bien.
El detalle de la cachetada me hizo recordar un consejo de mi bisabuela: Nunca le levantes un dedo a tu mujer, pero si ella te levanta la mano, devuélveselo de inmediato y de tal manera que no le queden ganas de repetirlo. Aunque no me he visto en la necesidad de aplicarlo, siempre me pareció interesante y controversial.
Mayo 30, 2009 at 6:37 pm
Minerva
Excelente post!
Junio 1, 2009 at 3:38 pm
Pam
Y claro, siempre sabemos a lo que nos estamos metiendo. Algunas veces, simplemente, queremos ir por fuego.
Junio 3, 2009 at 1:06 am
Soddax
Interesante vida. Esa visión de los hombres convierte a muchos en insignificantes espectadores. Seguiré al tanto. Suerte (éxitos).
Junio 3, 2009 at 3:04 pm
Flor
Muy buen post! y definitivamente me siento identificadísima con la historia que combina las cosas que hacemos la mayor parte del día: soñar y trabajar…
que mal se siente uno cuando te dicen algo como lo que escuché yo el sábado: escúchalo bien, que te quede claro: no estoy enamorado de ti, pero te adoro demasiado, me encantas…
Dice Arjona (que por cierto, no me gusta, ni me encanta): duele verte con un tipo al que le faltan las ideas y le sobran argumentos… si… me duele verme con ese tipo…
Lo dejo atrás…
Junio 6, 2009 at 12:44 pm
nats
me pasé toda la adolescencia con románticos depres y parece que no aprendí, ja!
te faltó decir que otra cosa buena de los ex es la amistad con las ex de los ex…
besitos
Junio 12, 2009 at 1:04 pm
ERre!
HeYYYY! Bienvenida de nuevo a la blogósfera ps, tú siempre con tanta honestidad y desenfado, jaja, pobres tus exes! jajaja, seguro se lo merecen.
Besos y éxitos ps, tu hermanito querido,
Renato!
Julio 7, 2009 at 10:51 am
lexuzon
creo que soy un poco de cada cosa, en fin… escribes muy bien, saludos.
Julio 14, 2009 at 5:36 pm
saltamontess
tan picante como amenazaste que sería!!! rásquense estimadossssssss
Julio 30, 2009 at 1:57 pm
Sandra
Me encantó el artículo, a veces una se choca con cada especimen….que bueno es aprender de las experiencias.
Julio 30, 2009 at 3:18 pm
Eduardo
No estoy en ninguno, me parece buena tu forma de escribir yo te pondría en las chicas que se enganchan al toque, sin saber que buscan y sin saber que encuentran.
Aunque algo bueno se aprende y es cierto, yo también he estado con la loca, con la pendeja, con la romantica, con la que se quería casar al toque, con la niña, con la demasiado quemada y asi, ,asi.
Agosto 25, 2009 at 8:53 pm
alfok
Bueno yo no he tenido ninguna relacion “estable” (gracias a “Dios”!!) y este post confirma de las que me he salvado… y me seguire salvando por decision propia…
P.D. … Si, soy terrestre y camino a 2 pies-patas como todos Uds.
Agosto 26, 2009 at 3:41 pm
ediiiiiiiiiiiii
jajajaja xD …. bien!!! … te felicito!!! muy buen blog xD!!!
Agosto 26, 2009 at 3:49 pm
Jorge
Que buena tu nota…escribes muy bien realmente…no he visto muchos blogs, pero el tuyo está muy bueno, me estás “inspirando” a crear uno..
Te seguiré leyendo
Jorge
Agosto 26, 2009 at 7:56 pm
karen
“Que la propia inseguridad es nuestro propio enemigo y que no es la voz enamorarse de una manera irracional” y eso mi querida amiga lo aprendes en el camino, pero ¡ay, como duele! buen post
Agosto 27, 2009 at 5:36 pm
Fagui
El titulo lo dice claro… en el afan de el enamoramiento y la decepción piensas que estas derrotada, solo al pasar el tiempo comprendes que fue una victoria y por mas que suene conformista por algo suceden las cosas, definitivamente tenemos que explorar hasta encontrar algo adecuado o acorde con nosotras, ahora hay cada variedad de mujeres que es dificil encontrar todo lo que se desea en una pareja, no todo es felicidad y no todo es perfección, hasta que comprendamos eso definitivamente algo faltara en una relación.
La madurez te da la serenidad para saber sobrellevar mejor una relación pero eso solo lo ganas despues de varias caidas y puestas en pie.
Tambien te da el tino para darte cuenta en que rollo te estas metiendo y salirte antes de lastimarte.. pues nadie comienza una relación amando.
Fagui.
Agosto 27, 2009 at 9:16 pm
johnnyadan
Excelente relato, descarnado y crudo. Lo importante fue renacer como el ave Fenix. Y admiro la gratitud que sientes por tus experiencias pasadas.
Sin duda queda exceptuada tu 2ª.
Si que fue un amor irracional. Pero son estos amores que nos llevan a concluir que el amor es triste. Los que al final nos fortalecen.
Felicitaciones. Escribes muy bién.
Agosto 30, 2009 at 7:07 am
ros
me encanto el estilo de escribir, te escuche hablar en la radio y tambien me gusto, creo que independientemente del sexo valdria la pena conocerte para los que pueden tener esa oportunidad, me parece valedero lo que dices y lo comparto auque a mi edad creo que el sexo a pesar de ser la octava maravilla debe ser acompañado a tras cosas tan deliciosas como una buena chachara. Incongruencia es la que define a la mujer
Septiembre 22, 2009 at 4:35 pm
mar
y por qué el título del post?
Octubre 7, 2009 at 7:19 pm
Víctor Rodríguez
Interesante y divertido post (como cuando en una peli conoces a algunos de los protagonistas). Xsiaca no soy uno de los ex. Saludos Ale!
Octubre 25, 2009 at 1:10 am
amparo
me encanto tu block , saludos
Octubre 25, 2009 at 4:37 am
Eich
Pobre Jose… jajajajaa
Octubre 26, 2009 at 12:39 pm
Miluska
muy bueno!… yo aun voy por el amor de manera irracional…y tratando de superarlo. Sola un par de meses pero leer esto me da esperanzas de que dentro de un poco podre volver a comenzar
Noviembre 8, 2009 at 8:56 pm
cachangatuvieja
Ya era hora que una femina escribiera algo asi, Felicitaciones sigue escribiendo (sin chancarnos mucho jaja) esta muy interesante!!
Noviembre 19, 2009 at 10:04 am
WILZON
osea siempre hay algo bueno si tu lastimas o te lastimas , k ridicula , no juegues asi kon tu vida ni kon la vida de los demas , te krees dueña de la verdad , juzgar y poner sobrenombres a los hombres , por k no t ponemos un sobrenombre a ti , LA FACILONA K NUNKA GANA , podria ser no ? no estas en europa este pais tiene bases morales mas solidas pisa tierra , ahora no me vengas kon el cuentaso de k tenemos k kambiar bla bla bla asi se van perdiendo los valores del hombre komo de la mujer . komo se nota k si te ahn dejado afectada , y kon esta payasada kieres dejar salir tu pena, al final dices que no estas mal todavia , pero estas komo al principio ? cuando ya te canses de probar haber si dices lo mismo.
Febrero 4, 2010 at 12:03 pm
Albert Estrella
eso de que los ex son como haber tenido varicela de chiquita tiene su lado incongruente porque se supone que la varicela te da una sola vez y se te guarda cierta información en la memoria inmunológica, de tal modo que si te vuelve a presentar la ocasión de que te infectes de nuevo, tu memoria inmunológica estará en la capacidad de reconocerla y no te va a volver a dar una vez más
ahora; sería mejor que en tu caso no la consideres como una varicela sino como a una gripe, que te da siempre en cada cierta época en la que tus defensas bajan e incluso el clima se pone favorable para que te infectes de nuevo (debes seguir con la investigación en la que te has encaminado y como en una bitácora poner todos tus descubrimientos)
y aquí está la clave de que te de siempre la gripe: y es que aún no descubres ese mecanismo para que ya no te vuelva a dar
el día que lo descubras talvez te vas sentir mal o bien quien sabe, pero no olvidarás que fuiste sincera y pusiste en tu bitacora todo lo que te pasó
eso es sinceridad, y la mier…da con los hipócritas…
Po mi parte te puedo decir que no hay cura, que al final la única forma de coexistir con esa grave infección que se llama el amor es convivir de la mejor forma con sus efectos secundarios una buena vaina auqnue bueno eso es lo que deduzco de mis íltimas investigaciones jajajaja un saludo